La brigada mexicana mantiene vigente una tradición de solidaridad que comenzó con el terremoto que sacudió a la capital hace 41 años.
El nombre de los Topos Tlatelolco está ligado a uno de los momentos más difíciles de la historia reciente de México: el terremoto del 19 de septiembre de 1985.
En aquella emergencia, ciudadanos comunes comenzaron a organizarse para ingresar entre los edificios colapsados y localizar sobrevivientes.
Con el tiempo, aquella respuesta espontánea se transformó en una brigada con experiencia en búsqueda y rescate urbano.
Durante cuatro décadas, los Topos han llevado esa experiencia fuera de México. Sus misiones incluyen terremotos y desastres en Asia, América Latina y Medio Oriente.
Turquía, Japón, Haití, Chile, Nepal, China, Indonesia, Taiwán y Venezuela forman parte de la trayectoria internacional de una brigada que nació de la solidaridad mexicana.
Ahora, frente al terremoto que afectó a Colombia, los Topos nuevamente ofrecieron su capacidad de respuesta. Sin embargo, ante la decisión colombiana de limitar el ingreso de grupos extranjeros, la organización optó por respetar la coordinación oficial y concentrarse en el apoyo humanitario.
La historia de los Topos demuestra cómo una tragedia nacional puede convertirse en una experiencia de solidaridad que trasciende fronteras.
Enfoque Político - 2026