13 de agosto del 2026

Una tradición que pasa de generación en generación: el pan dulce mexicano

La declaratoria busca proteger los conocimientos y prácticas que mantienen vigente esta expresión de la cultura nacional.


El pan dulce mexicano acaba de recibir un reconocimiento que pone en valor una tradición construida durante generaciones.


Su declaratoria como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México reconoce las prácticas y conocimientos que han permitido mantener vigente la elaboración tradicional del pan.


En numerosas familias, el oficio panadero se aprende desde una edad temprana y pasa de una generación a otra, conservando recetas, técnicas y formas de preparación.


Esta transmisión de conocimientos es precisamente uno de los elementos que convierten al pan dulce en una expresión cultural viva.


Ahora, con la declaratoria, se busca fortalecer la preservación de estas prácticas y contribuir a que continúen formando parte de la vida de las futuras generaciones.