El Banco de México quedó fuera de la reforma impulsada por el Gobierno federal para limitar las llamadas pensiones doradas, debido a que el organismo cuenta con un régimen específico.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que las reglas particulares de Banxico fueron consideradas al momento de establecer el alcance de la reforma.
Sin embargo, la mandataria advirtió que esta situación no significa que el banco central sea inmune a una revisión sobre sus esquemas de pensiones.
La propuesta estaría enfocada en los exgobernadores, subgobernadores y otros altos funcionarios de la institución, particularmente en los casos de pensiones vitalicias.
Sheinbaum insistió en que la revisión debe distinguir entre las pensiones de los altos funcionarios y las correspondientes al resto de los trabajadores del Banco de México.
Enfoque Político - 2026