El Super Bowl no solo es el evento deportivo más esperado del año, sino también el momento de mayor gloria para el aguacate mexicano. Sin embargo, de cara a la edición LIX de la NFL en Santa Clara, California, la sombra del crimen organizado amenaza con opacar el brillo del llamado "oro verde". Según la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), la extorsión a productores de aguacate está drenando entre el 3% y el 5% del valor total de la cadena de suministro.
La extorsión en Michoacán y en las rutas de distribución hacia la frontera norte se ha vuelto un problema sistemático y violento. Este delito no solo afecta a los agricultores, sino que impacta a distribuidores y comercializadores, restando competitividad a uno de los productos más emblemáticos de México.
De acuerdo con la ANPEC, esta pérdida porcentual representa cifras millonarias, considerando que las exportaciones de aguacate a Estados Unidos podrían alcanzar un valor cercano a los 4,000 millones de dólares en 2025.
A pesar de la inseguridad, el aguacate Hass de Michoacán sigue siendo el protagonista indiscutible en las mesas estadounidenses. Para este Super Bowl, se estima el envío de 120,000 toneladas de aguacate, destinadas principalmente a la preparación de guacamole para acompañar los tradicionales totopos.
Volumen de exportación: 120 mil toneladas de aguacate Hass.
Valor del mercado: Estimado en 4 mil millones de dólares para 2025.
Pérdida por extorsión: Hasta un 5% del valor de la cadena.
Ante la gravedad de la situación, organismos como la Coparmex han urgido a los gobiernos estatales a crear unidades especializadas en las fiscalías para combatir este delito estructural.
Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha anunciado una próxima reforma constitucional para que la extorsión se persiga de oficio. El objetivo es permitir que las autoridades actúen sin necesidad de una denuncia formal, protegiendo así a los productores que temen represalias.
"Esperamos un Super Bowl en el que el 'oro verde' se pueda exportar en condiciones regulares, sin cargar sobre sus espaldas el peso de la extorsión", señaló Cuauhtémoc Rivera, presidente de la ANPEC.
La relevancia del Super Bowl sigue rompiendo récords. Con una audiencia que superó los 191 millones de espectadores a nivel global en su edición anterior, y con atractivos como el show de medio tiempo de Bad Bunny, la demanda de alimentos en México y EE. UU. se dispara.
En México, se espera que más de 24 millones de aficionados sigan la transmisión, consolidando este evento como un motor económico vital, pero vulnerable ante los retos de seguridad que enfrenta el sector agropecuario nacional.
Enfoque Político - 2026