Pekín propone controles sobre 12 tecnologías relacionadas con la fabricación de paneles solares, una decisión que podría afectar la competencia internacional por el desarrollo de energías renovables.
China propuso nuevas restricciones a la exportación de tecnologías vinculadas con la fabricación de paneles solares. La iniciativa, divulgada el domingo 18 de octubre, contempla controles sobre 12 tecnologías, dentro de una revisión más amplia de las normas comerciales que también abarca sectores estratégicos como la inteligencia artificial y la biotecnología.
Entre los procesos incluidos figuran técnicas para fabricar obleas delgadas y células solares de perovskita y tándem. Estas últimas combinan materiales que permiten aprovechar diferentes partes del espectro solar, una característica que puede incrementar la eficiencia de conversión de la energía recibida.
La propuesta también contempla restricciones a métodos de producción de polisilicio mediante reactores de lecho fluidizado. El polisilicio es una materia prima fundamental para la fabricación de paneles, y esta técnica puede ofrecer ventajas de coste y consumo energético frente a otros procesos industriales ampliamente utilizados.
No todas las tecnologías quedarían prohibidas. Según el proyecto, ciertos métodos avanzados, como TOPCon, HJT y XBC, enfrentarían limitaciones a la exportación en lugar de una prohibición total. Las condiciones finales dependerán del catálogo actualizado y de las disposiciones que se aprueben al terminar el procedimiento.
Los exportadores deberán registrar determinadas transferencias tecnológicas al extranjero mientras se define formalmente el nuevo catálogo de controles. Las autoridades chinas abrieron un periodo de consulta pública que concluirá el 15 de noviembre, por lo que el alcance definitivo de las medidas todavía puede modificarse.
China domina una parte importante de la cadena global de suministro solar y ha invertido durante años en investigación, producción y capacidad industrial. Un control más estricto sobre tecnología avanzada podría influir en los planes de otros países que buscan construir fábricas locales y reducir su dependencia de proveedores extranjeros.
La propuesta plantea nuevas preguntas sobre el equilibrio entre seguridad económica, competencia industrial y transición energética. Si las restricciones se aprueban, las compañías internacionales tendrán que revisar cómo obtienen maquinaria, conocimientos y procesos especializados; por ahora, el documento permanece en consulta y no debe describirse como una prohibición definitiva de toda tecnología solar.
Enfoque Político - 2026